jueves, 29 de julio de 2004

Así sí, señores libertarians

En muchas ocasiones he manifestado mi disgusto por lo que considero una equivocación gravísima de algunos de los maestros del Mises Institute con respecto a sus aliados eventuales. Así por ejemplo, escribía:

    Desgraciadamente, cuando a intervencionismo militar se refiere (y no sin razón, pues suele ser la disculpa para que el Estado crezca más aún) los "rockwellianos" tienden a no ir más allá de la crítica puntual, obviando que ciertas personas lo critican por venir de un republicano y que sus recetas siempre son más socialismo, nunca menos. Además, las críticas no fundamentadas, aunque coincidamos con el diagnóstico, han de ser siempre rechazadas. De ahí muchos de sus halagos al socialismo de ZP (pensando que eran aislacionistas) o a los nacionalismos periféricos españoles (pensando que defenderán la secesión individual en sus territorios). Y claro, es de una frivolidad inusitada en gente que por lo demás tan bien fundamenta. Una pena.
No hay que temer ciertas compañías, incluso tratándose de individuos así, siempre que se dejen claras las diferencias. Thomas DiLorenzo y Charley Reese así lo habían entendido.

Hoy nos encontramos con otra voz sensata. Se trata de Erich Mattei, que publica un artículo fantástico sobre el inefable Moore. Así sí, señores libertarians. Así sí se puede uno sentir orgulloso de la coherencia de su discurso:

    These undeniable strengths of the film are also its greatest weaknesses, for Moore focuses his efforts on the conservative Bush administration instead of addressing the crux of the matter: the institution of government itself.
Me doy cuenta al buscar enlaces, que Juan Ramón Rallo ya ha escrito más y mejor sobre este tema. En fin, ahora ya está.

14 comentarios:

José Carlos Rodríguez dijo...

Moore es un mentiroso y es muy mala compañía para todos.

Roberto Suárez dijo...

Sí, pero algunos no parecen querer enterarse...

John Leo Keenan dijo...

Es que Moore no el protagonista de la guerra contra Iraq. Es un mero crítico de una guerra cuyas imágenes vemos frecuentemente en televisión.

John Leo Keenan dijo...

Ahí está el detalle.

Roberto Suárez dijo...

No, John. El detalle está en cómo se puede ser un libertario plenamente coherente sin compañías inadecuadas. Algo que Lew tiene pendiente, me temo. Y me decepciona día a día.

John Leo Keenan dijo...

Creo que el gran intelectual, Friedrich von Hayek, tan cauto en sus maneras, tampoco aprobaría la política de George W. Bush.

Me imagino que un hombre pacifico como él se mofaría de la noción que deben haber guerras constantes para mantener la paz, «guerras preventivas» como ahora les llaman. Yo prefiero que se acabe el imperio estadounidense y no tengamos de por vida que sacarnos los zapatos en los aeropuertos...

¿Qué se hará cuando un fundamentalista islámico gane alguna elección democrática en Iraq (ya que la democracia es ahora la principal meta para Iraq)? ¿Habrá que bombardear e invadir a Iraq otra vez?

Estamos de acuerdo en que hay que golpear a los terroristas, sin cometer acciones que otros bien puedan considerar terroristas y que fácilmente pueden ser raíz de terrorismo. La máxima cautela no está demás. «Está fea la loba», como dice un dicho por acá. El asunto del terrorismo nos hace sacar los zapatos hasta en la lejana Bolivia.

Saludos.

John Leo Keenan dijo...

Roberto, temo que subestimas el hecho de que un hombre libertario como Lew Rockwell debe detestar el terrorismo igual que tú. No escribe mucho él desde ese ángulo, es decir deplorando el terrorismo en sí, porque está ocupado explorando las mejores políticas de solución al problema.

El derechista Patrick J. Buchanan, dice lo siguiente en su artículo titulado: «¿Qué precio el imperio americano?»

"El precio del imperio es el terror. El precio de la ocupación es el terror. El precio del intervencionismo es el terror. Como Barry Goldwater acostumbraba decir, es tan simple como eso." Y hace referencia a los imperios occidentales que han habido.

Una frase más de ese experimentado escritor, que trabajó para tres presidentes americanos (Nixon, Ford y Reagan):

"Mas cuando los americanos preguntan, '¿por qué nos odian?' y '¿por qué estos radicales islámicos en el otro lado de la tierra quieren venir aquí y cometer haraquiri matándonos?', recibimos respuestas que no deberían satisfacer a un niño de segundo grado. Ellos nos odian, se nos dice, porque nosotros somos democráticos y libres y buenos y tenemos bajas tasas de impuestos." (Patrick J. Buchanan)

Hay que ver el problema también desde otros ángulos.

John Leo Keenan dijo...

Roberto, temo que subestimas el hecho de que un hombre libertario como Lew Rockwell debe detestar el terrorismo igual que tú. No escribe mucho él desde ese ángulo, es decir deplorando el terrorismo en sí, porque está ocupado explorando las mejores políticas de solución al problema.

El derechista Patrick J. Buchanan, dice lo siguiente en su artículo titulado: «¿Qué precio el imperio americano?»

"El precio del imperio es el terror. El precio de la ocupación es el terror. El precio del intervencionismo es el terror. Como Barry Goldwater acostumbraba decir, es tan simple como eso." Y hace referencia a los imperios occidentales que han habido.

Una frase más de ese experimentado escritor, que trabajó para tres presidentes americanos (Nixon, Ford y Reagan):

"Mas cuando los americanos preguntan, '¿por qué nos odian?' y '¿por qué estos radicales islámicos en el otro lado de la tierra quieren venir aquí y cometer haraquiri matándonos?', recibimos respuestas que no deberían satisfacer a un niño de segundo grado. Ellos nos odian, se nos dice, porque nosotros somos democráticos y libres y buenos y tenemos bajas tasas de impuestos." (Patrick J. Buchanan)

Hay que ver el problema también desde otros ángulos.

Roberto Suárez dijo...

Ingenioso que utilices de referencia a quien sabes es mi más admirado pensador. ;-)

Seguramente él no aprobaría la política de Bush y yo tampoco lo hago, John. No acabas de ver que tan sólo digo que se puede (y se debe, desde una perspectiva libertaria) criticar las intervenciones sin necesidad de alabar engendros como los perpretados por el ínclito Moore, llenos de falacias, manipulaciones interesadas y mentiras varias. Más aún cuando lo que Mr Moore persigue es más socialismo, no más individuo.

Yo tampoco quiero imperios, pero hoy por hoy es inevitable un cierto nivel de seguridad. Porque no creo que a Bush quepa imputarle responsabilidad indirecta alguna sobre lo acontecido el 11-S, ¿verdad?

Sabes que no comparto tampoco ese "expansionismo democrático" tan en boga entre los neocons. Me parece un tremendo error. Yo hablo de legítima defensa, no de imposición de regímenes.

Como también me parece miserable que no se haga nada en Sudán. Aunque sea venderles medios para que los agredidos se defiendan.

No dudo que (mi por otra parte admiradísimo) Rockwell deteste el terrorismo. Pero si las soluciones en las que anda ocupado pasan por ir a ver las paranoias de Moore, listos vamos.

Y sí, si estoy convencido que nos odian por nuestro sistema. Sistema que si aún fuese más inseguro, se hubiesen ya cargado por la fuerza. No seamos ingenuos.

Un saludo afectuoso, amigo John.

John Leo Keenan dijo...

Igualmente amigo Roberto, creo que estamos más de acuerdo de lo que nos damos crédito.

Claro, sabemos que odian el sistema occidental pero eso por sí sólo no creo que haría que vayan a suicidarse hasta Nueva York, ni a Madrid.

En fin, creo que ya sea con Kerry o con Bush, se seguirá golpeando con el palo imperial dentro de cada avispero del planeta, como bien dice Higgs, y eso asegurará seguramente que norteamericanos sigan siendo picados en todas partes.

Por eso te decía que, siendo España, conviene toda la vida quedarse en casa tranquilo y que se peleen, si insisten, los que tienen pleitos entre sí.

Podrán querer acabar con el Occidente pero son unos pobres diablos que apenas pueden hacer daño.
Al final Bush - como parece inferir José Carlos Rodríguez en su bitácora, la "Ley Patriótica" -, puede hacer mucho más daño a la libertad y a la civilización que esos barbudos desesperados, desorientados y ahora criminales encima.

Creo que España debe hacer como Franco con los aliados y con Hitler y Mussolini. Para mí, ese fue un estadista (al menos en esa instancia). Hizo lo más práctico, no lo perfecto, en una situación harto difícil.

Estados Unidos es muy bueno para convencer a los demás de que sus líos son los líos de todo el mundo, como supuestamente el problema de la droga es tan de los exportadores como de los consumidores estadounidenses. No hay que dejarse meter el dedo en la boca por semejantes tíos.

Notarás que yo no he alabado a Moore en ningún momento. El joven Mattei lo alabó. Dijo que su documental era algo así como un himno a la libertad. En esta situación, puede tranquilamente ese documental ser eso, pobre Iraq, ni que 15 iraquíes hubiesen volado contra las torres mellizas. Es sólo un consuelo que Saddam Hussein ya no esté allí.

Es concebible que pudiese haber algún libertario que le envidie a Moore su documental. Bueno, uno hubiera preferido que el actor Mel Gibson lo haga. Mas mejor no descalificar un buen documental sólo porque su autor sea un socialista. Leí rápido el artículo de Mattei y no me animo a decir que esa fue su intención, pero, ¿porqué más pudo haber analizado todo el ser de Moore justo ahora? Hay que juzgar al documental por sí solo, pienso yo. Lo veré apenas pueda.

Saludos.

John Leo Keenan dijo...

Decía yo: «Mas mejor no descalificar un buen documental sólo porque su autor sea un socialista.»

Eso es otra cosa que Friedrich von Hayek no haría.

Roberto Suárez dijo...

Desconozco lo que haría el maestro Hayek.

Yo descalifico al aliado eventual por perseguir fines totalitarios. Y descalifico el documental por ser manipulador y falaz. Y que haya libertarios que no perciban lo evidente, y esto lo es, me preocupa. ¿Quedará claro al fin, John?

Roberto Suárez dijo...

Observar las declaraciones de Bin Laden ayudaría a entender mejor. Y España es protagonista de primer orden (Al Andalus). Quizás debería Buchanan enterarse de esto.

¿De dónde se tenía que largar EE.UU. para que no hubiese habido 11-S? ¿Qué demandó Al Qaeda? ¿Qué daño hizo EE.UU. a quién dio cobijo académico y bursatil? ¿Por qué el atentado, entonces? ¿Qué se pidió a España? ¿Qué amenazas hubo primero? ¿Por qué se prepararon los atentados hace ya mucho tiempo? He ahí la clave. Que por supuesto Buchanan sigue sin desvelar.

A mí también me gustaría menos intervencionismo, pero no hago juegos para demadarlo. Somos obstáculos para su nuevo califato; no hay más. Y yo no estoy por la labor de permitirlo.

Bush es muy dañino, sin duda. Pero al menos, se le puede echar en breve. A los fascio-islamistas o se les extermina o nos exterminan.

Franco no dirigía a Suiza. Si no intervino fue para perpetuarse en el poder (sin entrar en discusiones históricas sobre si fue estrategia o mera suerte). Pero pensar que Hitler sólo invadía a quién se metía con él, me parece un insulto. Era un peligro y había que haberlo parado mucho antes. Sin contemplaciones. Y aunque tarde, EE.UU. nos ayudó en nuestros lios. No siempre ellos involucran; en Europa sabemos mucho de ello.

Me gustaría ser Suiza, pero como no lo somos, nos pueden atacar; y exigo defensa y respuesta a la agresión inicial.

John Leo Keenan dijo...

Ok Roberto, gracias.