martes, 11 de enero de 2005

Amor frente a Estado

Ayer te vi. Y sentí emoción.

Algunos advierten hoy en sus titulares que esperaste a que prescribiera el “delito” de colaboración necesaria al suicidio antes de reconocer que pusiste el vaso a mano. Lógico, con el Estado hay que andarse con ojo. No tiene piedad; lo suyo es legislar para jodernos la vida y prohibirnos a nosotros mismos hacerlo. Infame, sí. Pero real.

También te reprochan que hubieses elegido el cianuro, quizás influidos por esa manía de llamar “derecho a una muerte digna” a lo que simplemente es derecho (el primero de todos) a disponer de la propia vida, y olvidando que esa decisión no fue tuya.

Hoy te volví a ver. Y sentí admiración.

Tuviste que oír como te llamaban asesina por haber realizado un acto de amor. No encuentro otra manera de referirme a lo que has hecho: respetar la decisión más trascendental de alguien a quien se quiere, siendo la “colaboradora necesaria” en el momento más oportuno.

Y todavía se reflexiona sobre la conveniencia de que sea el Estado el que realice esa “colaboración necesaria”. Acabaría colaborando cuando no debe. ¡Qué pavor!

Baste ver a la Ministra de Sanidad, Elena Salgado, aprovechando la corriente para afirmar que la culpa del clima creado es de la Iglesia. Tienen el poder coercitivo y encima se ríen de nosotros. La paciencia tiene un límite.

Paradoja Intolerable

En un editorial, El Mundo califica de paradoja que Ignacio de Juana Chaos, piltrafa humana donde las haya, pueda permanecer más tiempo en la cárcel por sus amenazas que por sus 25 asesinatos.

Si por paradójico entendemos opuesto al sentido común, no puedo estar más de acuerdo. Pero yo voy más lejos. Porque es ciertamente intolerable no ya la superioridad de la condena por las amenazas, sino el hecho mismo de que sea delito expresar opiniones, por muy desagradables que éstas resulten a los oídos de las víctimas.

Pero intolerable también sería que este cerdo pisase la calle mientras las víctimas no sean reparadas; y sin entrar en detalles, nunca podrán serlo si ni tan siquiera se arrepiente.

Que se pudra en la cárcel, sí. Pero no mantenido con mi dinero. Que le alimenten sus compinches o que se muera de hambre.

Al final, habrá que refugiarse en la Justicia ¿sin Estado?

lunes, 10 de enero de 2005

Patente de judeófobo

A través de un comentario a otro post, llego a un artículo del inefable Arturo Pérez Reverte publicado en El Semanal.

Con su habitual falta de comedimiento, larga contra todo lo que se mueve. Pero maldita la gracia que hace su modo de referirse a los judíos y a los americanos.

Para eso no es necesaria patente de corso alguna; desgraciadamente es demasiado habitual.

Odio a la libertad (de comercio)

No por recurrentes algunas noticias dejan de ser más sorprendentes. El Gobierno del Principado de Asturias se congratula de poder reducir a ocho los días de apertura en domingos y festivos. Eso sí, "ha sido fruto del consenso"; consenso producido entre representantes políticos, sindicales, comerciantes y usuarios.

Ante esto, ingenuo de mí, yo me pregunto quiénes son los que verdaderamente deben decidir sobre estos aspectos. Parece ser que estamos de acuerdo en que comerciantes y usuarios tienen algo que decir al respecto. Pero no se trata de sentar en una mesa a unos representantes de la nada, pues yo al menos, no estoy representando en parte alguna. No sé quiénes han sido los voluntarios que se han sentado en mi nombre, pero desde luego hablaban sólo por sí. Usuarios y comerciantes se ponen de acuerdo de forma mucho más simple. Los primeros irán a comprar cuando les apetezca si los establecimientos están abiertos y los segundos, avaros ellos, abrirán siempre que les resulte rentable. Este acto en libertad resulta intolerable para muchos, dispuestos a decidir cuando he de poder ir yo a un centro comercial (pues ahí reside el problema).

¿Argumentos? De todo tipo: desde el totalitario no tienes por qué ir a comprar un domingo teniendo toda la semana para hacerlo hasta el cínico los trabajadores tienen derecho a descansar esos días (le preguntas a tu interlocutor si eso incluye a los camareros que le atienden en su día de ocio, a los taquilleros de los cines o a los conductores de los llamados servicios públicos y su contestación es un eso es distinto).

Aún más espeluznante es comprobar que dentro del consenso entran representantes políticos y sindicales. Los primeros están siempre allá dónde se perpetra cualquier acto liberticida; no iba a ser menos en esta ocasión. En cuanto a los segundos, hacen gala de su poco amor por los actos libres y la representación fiable. Que yo sepa, y esto es definitivo, a nadie se le obliga a aceptar un trabajo determinado, que requiere (como tantos otros, por cierto) trabajar los domingos y festivos. Sin embargo, con estas leyes evitamos que personas dispuestas a hacerlo, por las razones que sean, no puedan debido a iniciativas legislativas netamente socialistas como ésta.

¿Argumentos? Darle voz a la sindicalista de turno produce vergüenza ajena. Pero es inevitable. Así: “la liberalización de los horarios comerciales no es la solución a los problemas de sector” (claro, la solución es que deje usted de comportarse como una ungida y los actores sean libres para solucionarlos. De haberlos). O: “la competitividad pasa por la formación de los trabajadores y no por convertir al sector en la ley de selva” (¿cuál será la manida “ley de la selva”? Quizás la libertad, no sé.). También tenemos la habitual defensa del pequeño comercio, perjudicado por las grandes superficies (típico argumento reaccionario y falaz, pues la competencia hace que los pequeños tengan incentivos para aprovechar las ventajas que sin duda tienen sobre los grandes, como la atención personalizada sin ir más lejos)


Y para premio: la Universidad de Oviedo desarrolló el Estudio sobre el impacto de la liberalización de horarios comerciales en el comercio de Asturias, cuyas conclusiones sirven para pergeñar atrocidades como la mencionada. Conclusiones como que en el Principado “se perjudica a 68.000 trabajadores, de los cuales unos 1.526 podrían perder su trabajo en un año ante la apertura masiva en días no laborales”. Se obvian los nuevos empleos que se producirían de haber libertad de comercio real.

El político, para terminar, ávido por mostrarnos su vena intervencionista, nos comenta que adelantar las rebajas a la festividad de Reyes “no es un tema demandado”. Ocioso sería preguntarle cómo lo sabe el muy…

miércoles, 5 de enero de 2005

Las fuentes adecuadas

En un post reciente, comentaba la falacia de equiparar "valor de tasación" con "precio de venta", pues no tienen relación directa, hasta tal punto que puede bajar el primero y subir el segundo. Y dejaba una pregunta, reiterada en los comentarios: ¿Quiénes son las fuentes adecuadas que nos pueden ofrecer fiabilidad para estudiar una evolución en el precio de la vivienda?

Obviamente tan sólo aquéllos que intervinen directamente en las transacciones, con información directa. Aspecto éste fundamental, dado que los precios reales siempre están "escondidos" por diversos motivos que creo no escaparán a nadie. Me refería , en definitiva, a los agentes de la propiedad inmobiliaria en toda su extensión, pues estamos ante un sector liberalizado.

Como es lógico, algunos por aquí han notado las mismas sandeces que yo y han respondido. No es éste más que un ejemplo que plasma una obviedad: las sociedades de tasación no pueden realizar estudios creíbles sobre los precios de venta reales. Esperemos que los medios de comunicación dejen de hacer el ridículo plasmando esos informes.

Dicho lo cual, es necesario matizar que no necesariamente la información que ofrezca el sector inmobiliario es cierta, pues les puede convenir arreglar las cifras por propio interés. Pero eso sería otro asunto.

José Luis Moreno, ¿casposo o liberal?

Licenciado en varias disciplinas académicas, entre ellas neurocirugía (de lo que además ejerció), ha estudiado también canto, piano y violonchelo (creo), y domina varios idiomas. Proveniente de una familia modesta, su padre tenía un espectáculo de títeres en El Retiro madrileño. Ha actuado delante de, y con, los más variados artistas y personajes (la Reina de Inglaterra, por ejemplo), con sus inolvidables muñecos. Hace ya varios años que se dedica a su labor de productor de distintos espectáculos. Datos objetivos de los que debería partir cualquier análisis de este inefable personaje.

Hoy me animé a ver Las Cerezas, el programa con el que Julia Otero ha visto premiada su fidelidad a la causa del “talante” que nos gobierna, mal que nos pese a algunos. Y lo hice porque entrevistaba a una mujer cuya voz me emociona sin remedio, la maravillosa Ainhoa Arteta (también criticada por tener la osadía de dar a conocer el bel canto al público generalista, con el consiguiente incremento de la demanda.) Allí me encontré con una entrevista simultánea a esta excelsa artista y al mencionado Moreno.

Pues bien, nada más verle me vine al ordenador a escribir de inmediato, pues recordé la cantidad de sandeces (éstas sí casposas) que sobre este polifacético hombre se han dicho. Y es que muchos (no sólo desde la izquierda, por cierto) le convirtieron en la bandera de la política cultural del PP por su programa de los sábados, Noche de Fiesta o algo así.

Me pregunto en primer lugar dónde están ahora esos finos analistas, tras comprobar que los “talantosos” responsables actuales del ente público han vuelto a confiar a la productora de Moreno el programa de la pasada Nochevieja.

Pero sobre todo, me gustaría saber por qué no se tiene en cuenta que este individuo es quizás el productor más polifacético del panorama español, pues sus apuestas pasan por el teatro, los musicales, el cine, los espectáculos y series de televisión, la ópera y un largo etc. Por si alguien no se ha enterado todavía, es el productor de la desternillante serie Aquí no hay quien viva, por ejemplo.

Y además, y esto es quizás lo más relevante, lo hace arriesgando su dinero, actividad inédita en la piel de toro. Pero en este país, que se llama España (aunque no por mucho tiempo, me temo), las loas se las lleva Almodóvar, incapaz de hacer nada sin utilizar el dinero de quien luego desprecia. Pues yo me congratulo de que todavía existan personas como Moreno, que no olvida en ningún momento que los protagonistas de cualquier espectáculo son los consumidores y que a ellos hay que dirigirse y amoldarse.

Si para muchos es un casposo por el mencionado programa, yo me quedo con el liberal que desprecia el papel del Estado en el desarrollo de la labor cultural.

lunes, 3 de enero de 2005

Valor de Tasación y Precio de Venta

Efectivamente, parece obvio que el precio de la vivienda sigue aumentando. Y no pretende ser este comentario una necesaria aclaración (que dejaremos para otro momento) sobre el por qué de ese incremento incesante.

Lo que quiero hacer notar es lo baldío, por no decir falaz, de ciertos estudios y análisis. Comencemos explicando, así sea someramente, cómo se gesta una operación hipotecaria y, concretamente, qué papel juega en ella una sociedad de tasación.

Cuando alguien decide comprar una vivienda, suele acudir a una entidad de crédito para obtener la financiación necesaria (si es que la necesita), bien directamente bien subrogándose al préstamo del promotor. Como es de sobra sabido, los bancos prestan el dinero con una garantía hipotecaria, habitualmente sobre la vivienda objeto de la transacción, por lo que proceden a valorar el “precio de mercado” del inmueble en cuestión.

Para esto acuden a las sociedades de tasación, entidades independientes (o no tanto, habida cuenta de que muchas de ellas están participadas por las propias entidades crediticias) que emiten un informe técnico y adjudican un valor de tasación o valor hipotecario a la finca en cuestión. Básicamente, el informe se obtiene por el método de comparación y está sujeto a unas normas legisladas previamente.

Pues bien, cualquiera que conozco mínimamente todo este mundillo, sabe perfectamente que el valor de tasación es (prácticamente) siempre superior al precio de venta, esto es, aquel en que uno compra y otro vende, hasta el punto de conseguir, en algunos casos, comprar el inmueble y financiar todos los gastos inherentes a una operación hipotecaria con tan sólo el 80% del valor de tasación.

Teniendo en cuenta todo esto, causa perplejidad que se tomen en serio informes de las casas de tasación referentes al precio real de la vivienda (no digamos ya de sus previsiones para el futuro), precio que desconocen por completo hasta las propias entidades de crédito, pues muy raramente coinciden precio de escrituración y precio real de venta.

¿Es entonces imposible averiguar de forma fehaciente dicho precio? En absoluto, siempre que las fuentes sean las adecuadas. Y éstas no son ni los bancos ni las tasadoras. ¿Alguna idea?

viernes, 24 de diciembre de 2004

Navidad(es)

Desde el inicio del mes de diciembre, algo “huele” distinto ya. Las luces de las calles y los centros comerciales alumbran desde muy temprano, y eso me encanta. Siempre me trae recuerdos y la añoranza es un sentimiento que curiosamente me reconforta. Algo se mueve en mi interior consiguiendo que mi ánimo aumente.

Maldito mes. Todo el mundo se pone melindroso y no hay quién trabaje. Los bancos cumplen objetivos y retrasan las operaciones. Las notarías, las inmobiliarias, los empleados, los propios clientes… parecen pensar más en las fiestas. Pero yo tengo que facturar igual.

Se acercan días especiales. Todo comienza realmente cuando mi madre me dice que la he de acompañar a realizar la compra para Nochebuena (en realidad, yo me ocupo del vino). Aunque “oficialmente” el inicio se produzca el día 22 con el sorteo de la Lotería de Navidad, reminiscencia quizás de la época de estudiante y el inicio de las vacaciones, y personalmente el principio real sea con la cena de Navidad con los colegas de toda la vida en el restaurante pijo de ese año.

Dos semanas para finalizar el año y trabajo pendiente aún. Veremos a ver cómo consigo sacarlo adelante si todo el mundo anda de comida en comida. Y la cena de Nochebuena… Acabaremos discutiendo por alguna nadería y yo llorando porque me acuerdo de quien no está, o pensando en que un año más ha pasado sin que nada relevante haya sucedido. No me tocará la lotería y todo son gastos.

Todo está más o menos encarrilado en el negocio. Hoy será una gran noche, mañana veré a todos los amigos (Navidad es un sábado este año y todos saldremos a divertirnos). Espero a un cliente con un ánimo desbordante; pronto me iré a tomar algo con los compañeros y brindaremos. Suenan villancicos a través de los altavoces colocados por el ayuntamiento en las calles principales.

El cliente no acaba de llegar. Yo me dedico a perder el tiempo escribiendo estas tonterías. Me llaman por teléfono. Un chico recién llegado no vendrá hoy a trabajar. Una revisión médica paterna rutinaria se convierte en noticia trágica. El ayuntamiento no tiene nada mejor que hacer que gastar el dinero ajeno e incordiar todo el día con unos villancicos añejos que no me dejan concentrarme. Mañana tengo que enseñar un piso. ¡Malditas fiestas!

Se acerca un temporal. Confiemos en que no pase ninguna desgracia, pero es que el tiempo ha de ser navideño también. No quiero una Navidad soleada. Ya están todas las comidas y cenas cerradas. No será mal mes en el negocio. Estaré con mi familia y mis amigos, a caballo entre una bonita ciudad (Oviedo) y una encantadora villa (Grado). Y me han dado unas ganas irresistibles de escribir y desearos a todos una ¡Feliz Navidad! No permitiré que el último párrafo sea en cursiva. ¡Me encanta la Navidad!

viernes, 26 de noviembre de 2004

Las Españas

No me cansaré de recomendar a Javier Neira. Leedlo a diario; siempre aporta cosas interesantes.

Hoy, las Dos Españas. Aunque no necesariamente yo me identifique con ninguna, siempre hay claras preferencias.

martes, 16 de noviembre de 2004

Shalom

Ya avisé en su momento de la basura pública que uno se puede encontrar. Haciendo honor a sus referentes políticos, este comunista (dicho sea con el mayor desprecio que uno pueda imaginar) sigue con su ignominiosa campaña particular. Aunque si los vecinos de esa bella localidad ¡residencial! no tienen nada que decir al respecto, habrá que concluir que no es tan "particular".

Esta vez, hasta el propio Desatinos se ha puesto serio. Por cierto, ¿qué querra decir cuando manifiesta que el ministro Moratinos ha mantenido una "trayectoria muy limpia en estos temas"?

Todo el revuelo que se ha armado con este tema tiene unos precedentes (el antisemitismo es palmario por doquier) y ninguna consecuencia que lleve a una reparación del tremendo daño que se está causando. Antes al contrario. Al tiempo.

Como terapia, es muy recomendable escuchar a la Streisand cantando el maravilloso y emotivo Hatikvah: ...Od lo avdah tikvatenu Hatikvah bat shnot alpayim... Pues eso.

Shalom.

sábado, 13 de noviembre de 2004

La izquierda de siempre

Me indentifico con esa derecha vieja, que "desde unos planteamientos ultraliberales pensaba que tenía que tener una mirada indiferente ante todo lo que la sociedad realizara, sin establecer ningún mecanismo de reequilibrio, ningún mecanismo de garantía de cohesión social."

¿Dónde está, Sr. Gallardón? Avíseme, y quédese usted con su derecha nueva, hermana de la izquierda de todos los tiempos. Así tendrá un sitio como burócrata, gurú de los espíritus estraviados, que necesitan que les pastoreen. Y yo podré perderle de vista, ridículo demagogo.

No sé en Madrid, pero al menos hay un joven empresario en Asturias que no requiere de sus amigos para nada. Sólo de sus clientes.

lunes, 8 de noviembre de 2004

No te cortes, Mike

1 razón para alegrarse por la victoria de Bush. Mike se pone tierno.

jueves, 28 de octubre de 2004

Asturias Adelante

Así reza la campaña con la que el Gobierno del Principado de Asturias nos viene bombardeando desde hace un tiempo a través de unas cuñas publicitarias, de duración tal que en rigor no cabría llamarlas así. Una voz nos va enumerando todas la iniciativas llevadas a cabo por el Gobierno presidido por el Sr. Álvarez Areces, dando a entender así que Asturias sale adelante gracias al gasto público, o lo que es lo mismo, gracias al dinero que se nos sustrae, y no gracias a la iniciativa libre de los asturianos. Como somos tan borregos que desconocemos nuestras propias necesidades, necesitamos unos iluminados que gasten por nosotros.

En esa línea, hoy nos encontramos con una noticia al uso de nuestros burócratas. El titular dice:
El Principado asegura que la nueva ley de Vivienda frenará los precios de los pisos
En un principio, la ingenuidad hace que uno piense que tal vez han entendido (por fin) y se proponen liberalizar el suelo. Pero no. Como no podía ser de otra manera, ellos van en la dirección contraria al sentido común. Comentemos algunas de las falacias que mantienen estos liberticidas.

No se puede mantener que las viviendas son un artículo de lujo, si con ello se quiere decir que no están al alcance de la mayoría. Hoy en día, el tipo de interés está bajo (artificialmente, pero eso llevaría a otra reflexión) y las entidades bancarias ofrecen unas condiciones óptimas en los préstamos hipotecarios; consecuentemente, hay mucha demanda, lo que conlleva que los precios suban. Pero repito, las condiciones bancarias se flexibilizan cada vez más, pues les interesa mantener ese activo. ¿Dónde está el problema entonces? Pues como ya comenté en otra ocasión, resulta muy cómodo presumir de independiente mientras se apela al Estado. El sacrificio y la lucha por lograr lo que uno ansía, no se estilan mucho,

Pretenden, por el contrario, convertir la vivienda en un bien de primera necesidad. ¿Qué significará eso? ¿Tendrá algo que ver con esas sandeces del tipo "derecho a una vivienda digna"? El que considere necesario comprarse una vivienda, que priorice. Unos compran (endeudándose ellos y sus garantes) y otros prefieren vivir con sus padres o de alquiler y gastarse el dinero en otra cosa. Otros ahorran. Otros prefieren mantenerse dentro de la llamada economía sumergida y no pueden justificar ingresos ni acceder por ello a un préstamo. Otros...

Pero los ungidos gustan de la uniformidad. Y para ello recurren, como en este caso, al BOPA. Creen que así conseguirán que todos tengamos las mismas preferencias, porque nunca han confiado en la autonomía del individuo. Lo que es lógico, por otra parte. Si así fuese, se quedarían sin trabajo.

¿Qué han perpetrado concretamente? Pues más socialismo habitacional. Se usa el poder coercitivo de la administración, se coge el dinero previamente esquilmado, y se hacen promotores. Aumentan la oferta y asunto concluido. Nada que no se haya probado ya; nada que no conduzca a alejarnos más y más de la libertad, de la responsabilidad, de la autonomía. Nada que no lleva a un desastre absoluto.

Lo más curioso es que esta nueva medida va destinada a aquellas personas que no pueden optar, por sus recursos, a una vivienda de protección oficial, pero que tampoco pueden acceder al mercado libre. Me pregunto quiénes son exactamente.

Todo esto sin atajar el verdadero problema: el suelo. No quieren los burócratas ni pensar en liberalizarlo. Y es que es sabido que la especulación es buena si la hacen ellos, utilizando medios ilegítimos. Pero es negativa si se trata de un señor que compra un piso y lo vende obteniendo un beneficio, todo ello mediante un intercambio libre y voluntario. ¡Cuánta disfunción moral!

Aunque quizás es mejor que no toquen también ese tema, habida cuenta de que comienzan a hablar de "circunstancias objetivas". Pavor me dan.

miércoles, 27 de octubre de 2004

Los orígenes olvidados

Antes se declaraban límites infranqueables los derechos considerados "humanos" del individuo a su vida, propiedad y libertad. Pero después la lista de "derechos humanos" fue arbitraria y ridículamente extendida -y colectivizada-; y se deformó. Ahora ya no son valla sino pretexto para toda forma de intervencionismo estatal

Esta consideración de los derechos tan cierta como desgraciadamente olvidada nos la recuerda Alberto Mansueti, que ha escrito un clarificador y sencillo artículo sobre Las Raíces Cristianas del Liberalismo que conviene leer, en estos tiempos de manipulación evidente.

También es recomendable su La Libertad: En 100 Preguntas y Respuestas.

jueves, 21 de octubre de 2004

La función del Alcalde

Sigo buscando una dirección de un organismo que necesito. No la encuentro, por supuesto. La función pública me ofrece, eso sí, un artículo firmado por el Alcalde de Oleiros (su fama le precede) que nuevamente pone a prueba mi capacidad de sorpresa.

Lo encontraréis en la sección de Últimas Noticias, bajo la llamada Ángel García Seoane ataca al PP en un artículo sobre el conflicto diplomático del Gobierno español con Cuba.

No me detendré a comentar tanta ignominia.

Actualización. La dirección del organismo público que necesitaba es... ¡¡Ernesto Che Guevara!!

Función pública

Por motivos que no vienen al caso, entré en la página del Ayuntamiento de Oleiros (La Coruña) y me encuentro con una nota que dice textualmente:



Camisetas Palestinas

El ayuntamiento tiene a la venta camisetas contra la política genocida de Sharon y a favor del pueblo palestino al precio de 6 euros



Esto debe de ser lo que algunos entienden por la función pública. A veces me sorprendo del asco que puedo llegar a sentir (y no hablo de Sharon precisamente)

miércoles, 6 de octubre de 2004

La moralidad del comisario

Nuestro periodista de guardia, el gran José Carlos Rodríguez, acaba de escribir una interesantísima y necesaria anotación en su bitácora, donde aclara la diferencia entre lo legítimo y lo moral. Es un tema que nos debe preocupar a los liberales (al menos es mi caso), pues existe muchísima confusión al respecto. Como ya comenté en su momento, es algo que Rothbard siempre intentó matizar, diferenciando entre libertarianismo y libertinismo (también Walter Block escribió un magnífico ensayo al respecto).

Pues bien. No sé si José Carlos ya conocía las opiniones expresadas (y aquí) por el futuro comisario europeo de Justicia, Libertad y Seguridad, el italiano Rocco Buttiglione, en su comparecencia ante el Parlamento Europeo, que debe confirmar su nombramiento.

Manifiesta sensatez cuando dice que "el Estado no tiene ningún derecho a meterse en estos temas" (en referencia a la homosexualidad) y que "muchas cosas que no pueden prohibirse pueden considerarse inmorales", apelando a la diferenciación kantiana entre la moralidad y la ley. Pues si este aspecto lo tiene claro, estaríamos ante un excelente comisario; para nada es relevante su valoración personal sobre la homosexualidad o la familia entonces (de hecho, yo no la comparto).

Pero claro, ya observamos cómo se da la noticia en los medios y el escándalo que ha provocado. La función de un burócrata ha de ser moralizar, parece ser; y como la moral de este caballero no gusta, se puede jugar su futuro (que es el nuestro, me temo).

A propósito, acierta al decir que el concepto de la palabra "matrimonio" deriva del latín y significa "protección de la madre" y al recordar que, en cualquier caso, la regulación del matrimonio "no es competencia de la UE y debe recaer sobre los estados miembros".

Esperemos que algún día dicha regulación sólo sea competencia de los interesados.

lunes, 4 de octubre de 2004

Claro, Sr. Piqué

Por eso usted no me interesa a mí.

Unos y otros

Unos mejor teóricos que otros, Sr. Ugarte. Cuestión de gustos.

La diferencia es que algunos consideramos que de todos los liberales se puede aprender algo. Incluso de los que aún mantienen la idea marañoniana de que el ser liberal tiene algo que ver con el talante. Talante, por cierto, negado por su propia acción (con descalificaciones gratuitas) en tan breves líneas. Eso es coherencia.

En fin, sigamos restando y dividiendo. Es una buena estrategia para ganar la batalla de las ideas que, algunos al menos, libramos para intentar ganarla. Claro que quizás no sea la misma batalla. Porque mis aliados naturales son unos y no otros, a pesar de todo.

Será que soy un neocon, un talibán y un homófobo yo también. No sé.

viernes, 1 de octubre de 2004

Rothbard según el Prof. Bastos

Lo prometido es deuda.

En un breve pero clarificador y accesible paper, el prof. Bastos resume los aspectos más destacados del pensamiento político del prolífico y brillante científico social Murray N. Rothbard, obviando, por ser ya (relativamente) bien conocido, su pensamiento económico. Y como este magnífico artículo no es sencillo (aunque sí posible) de conseguir, lo diseccionaremos con el permiso del autor.

Comenta el prof. Bastos en primer lugar el sistema libertario individualista que Rothbard construye (For a New Liberty: The Libertarian Manifesto), inspirándose en el tradicional pensamiento anarquista pro-mercado (principalmente Gustave de Molinari) y diferenciándolo claramente del conservadurismo clásico (por estatista). Nos encontramos aquí con su célebre y discutida teoría de los derechos naturales y con las instituciones de mercado que sustituirían al estado. Así, una educación privada, motivada por la imposibilidad de "definir objetivamente un conjunto de contenidos mínimos" y por la estandarización del conocimiento que una educación estatal conlleva, haciendo incapie en los padres como "únicos legitimados para educar". Completa desaparición del estado del bienestar, para la que aporta dos argumentos principalmente: los derechos sociales no existen pues son arbitrarios y los subsidios hacen disminuir el interés por cambiar la situación que los provoca.
Y la siempre polémica triada: Agencias de seguridad privadas (detectives, compañías de seguros y autodefensa); justicia privada (restitución a la víctima, con una justicia penal basada en las prácticas consuetudinarias, referenciadas en sus admirados ejemplos de la Islandia y la Irlanda medievales); y defensa de los mecanismos del mercado libre para una defensa adecuada del medio ambiente.
También se aclara una confusión muy habitual que el propio Rothbard (y otros) evidenciaron: Las pautas de conducta no vienen establecidas por una filosofía libertaria. Uno puede ser un hippy o un conservador cultural (como Rothbard); lo relevante es la oposición a la coerción estatal.
Para finalizar este apartado, el prof. Bastos hace gala de su profunda honestidad intelectual al reflejar lo que algunos siempre destacamos como la gran falla del pensamiento libertario anarquista: Coherencia teórica plena, pero... ¿Y el método para ponerlo en práctica? A pesar de los esfuerzos denodados del, a mi juicio, más grande de la Escuela Austriaca en la actualidad, sigue siendo la gran asignatura pendiente.

El aislacionismo es el segundo punto destacado del pensamiento político de Rothbard. Aquí nos encontramos con las claras referencias a la Old Right norteamericana (un grupo de intelectuales diversos unidos por su crítica radical a cualquier intervencionismo militar exterior). Rothbard fundamenta su postura de forma intachable, como siempre: Considera que la guerra es la coartada para que el estado crezca con mayor osadía y la neutralidad es positiva para las relaciones internacionales. Eso sí, hay guerras (cuando existe una amenaza clara para nuestro territorio o sus ciudadanos) que sí son justificables. Para él sólo dos, a saber: Independencia de EE.UU. y Secesión (desde la óptica surista, claro está).
Hasta tal punto era importante para nuestro pensador la contención del "imperialismo" norteamericano, que no dudó en afirmar que la URSS era "un estado pacífico que prácticamente nunca había realizado ningún acto agresivo contra sus vecinos", en palabras del prof. Bastos. Y en esto he de detenerme, pues esta ceguera en una persona tan brillante, es desgraciadamente mantenida hoy en día por muchos de sus seguidores, obsesionados, hasta el límite de ignorar la realidad, con el intervencionismo militar. Puede ser entendible en el ambiente de la Old Right, pero no lo es tanto hoy en día, me temo. Y esto explica mucho la enorme animadversión que hacia los neocons sienten, tanto el propio Rothbard como los libertarios actuales.

Para finalizar, el prof. Bastos nos plantea su teoría del estado (La Ética de la Libertad). Siguiendo a Oppenheimer distingue Rothbard entre los "medios económicos", basados en el intercambio pacífico beneficioso para las partes intervinientes, y los "medios políticos", que siempre conllevan coerción. El estado es claro ejemplo del uso de los segundos y su propia existencia implica coacción. Además de esto, el origen estatal está en la predación ("una conquista de grandes colectivos humanos por pequeñas minorías predadoras que comienzan por cobrar tributos a cambio de protección y luego terminan institucionalizando la relación") y no en un contrato o acuerdo voluntario. Estamos pues ante una "mafia protegida por ideologías legitimadoras que le dan respetabilidad". Aquí entran los famosos "intelectuales" también.
De ahí a una visión dicotómica de las clases sociales emparentada (en sus orígenes, que no en sus conclusiones) con la teoría marxista del estado. Una élite gobernante que usa el aparato estatal a costa del resto de ciudadanos, legitimándose con las políticas adecuadas.
Pero nuevamente el prof. Bastos hace un ejercicio de honestidad y deja al aire una incoherencia flagrante de Rothbard: ¿Cómo un subjetivista determina de forma tan meridiana quienes son los beneficiados y quienes los perjudicados en esa división? ¿Cómo comparar utilidades entre colectivos? Los valores no son objetivables.

Estamos, en definitiva, ante un pensador original, pasional, accesible, que conjuga la "teoría política libertaria y la ética iusnaturalista con el rigor económico de la Escuela Austríaca", que muestra la inmoralidad del estado y el elitismo, aunque falla, por carencia, (me congratulo de que el prof. Bastos reconozca este punto) en la estrategia a seguir para poner en práctica sus medidas. Su práctica política estuvo, de hecho, llena de continuos vaivenes, colaborando en la fundación del Libertarian Party, pero oscilando incluso entre la "derecha dura" y el apoyo en ciertos temas a la extrema izquierda. (A pesar de lo cual se permitió el lujo de criticar el método hayekiano de los "second hand dealers of ideas", añadiría yo) Un científico al que yo nunca tildaría de "reaccionario radical", por más que él mismo así se defina. Pues si bien es cierto que se refería a su predilección por la América anterior a 1910, ese término está viciado y en nada contribuye a definir su pensamiento sin una explicación previa, extensa y muy matizada.

Y estamos ante un profesor gallego que ha escrito un artículo que destaca por su inusual brevedad y claridad expositiva, con abundante referencias bibliográficas y notas aclaratorias, que anima a profundizar en la lectura de ese maestro de la libertad que sin duda ha sido Rothbard.

Confiemos en que no sea el último, pues yo sí creo que la idea de Hayek es buena y los que modestamente intentamos propagar el mensaje liberal necesitamos de los académicos. Gracias, profesor.